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Más datos y mayor incertidumbre impulsan el uso de inteligencia artificial en logística

La creciente complejidad del comercio internacional está impulsando la adopción de inteligencia artificial en la industria logística. Hoy, herramientas capaces de analizar grandes volúmenes de información en segundos están ayudando a las empresas a tomar decisiones más rápidas, anticiparse a riesgos y operar con mayor eficiencia


Mover mercancías de un país a otro nunca ha sido una tarea simple. Cada operación logística involucra múltiples variables: tarifas de transporte, disponibilidad de espacios, tiempos de tránsito, congestión portuaria, costos de combustible, cambios regulatorios y fluctuaciones de la demanda, entre muchos otros factores.

En un escenario cada vez más dinámico e incierto, las empresas están comenzando a apoyarse en herramientas de inteligencia artificial para procesar toda esa información y convertirla en decisiones más ágiles y precisas.

"Hoy la logística genera una enorme cantidad de datos todos los días. La diferencia es que ahora contamos con tecnologías que permiten analizarlos mucho más rápido, identificar tendencias y detectar posibles riesgos antes de que se transformen en un problema", explica Matías Bearwald, CEO de Greenwish Cargo.

Según el ejecutivo, uno de los principales aportes de la inteligencia artificial es ayudar a las organizaciones a navegar en un entorno internacional donde los cambios pueden ocurrir de manera repentina. "Las cadenas de suministro son cada vez más complejas. Un conflicto geopolítico, una congestión en un puerto o una modificación regulatoria pueden alterar una operación en cuestión de horas. La capacidad de anticiparse se ha vuelto un factor clave para las empresas", sostiene.

Aunque el concepto de inteligencia artificial suele asociarse a tecnologías complejas, muchas de sus aplicaciones ya están presentes en procesos cotidianos de la logística.

Entre ellas destacan el análisis de tarifas, la proyección de tiempos de tránsito, la optimización de rutas, el monitoreo de inventarios y la detección de posibles interrupciones en la cadena de suministro.

"Antes muchas de estas tareas requerían revisar información manualmente, cruzar datos de distintas fuentes y dedicar horas a generar escenarios. Hoy parte importante de ese trabajo puede realizarse de forma automática, permitiendo que los equipos se enfoquen en decisiones más estratégicas", comenta Bearwald.

Esta capacidad resulta especialmente relevante para empresas que participan en comercio exterior y que necesitan reaccionar rápidamente frente a cambios de mercado o contingencias operativas.

Más eficiencia en tiempos de incertidumbre

La búsqueda de eficiencia se ha convertido en una prioridad para muchas organizaciones, especialmente en un contexto económico donde controlar costos y optimizar recursos es cada vez más importante. En ese sentido, la inteligencia artificial está permitiendo reducir tiempos de análisis, mejorar la planificación y minimizar errores asociados a la gestión manual de información.

"Las empresas que logran tomar decisiones con información más completa y en menos tiempo tienen una ventaja importante. No se trata solamente de ahorrar costos, sino también de ganar capacidad de reacción frente a escenarios cambiantes", afirma el CEO de Greenwish Cargo.

Pese al avance de estas herramientas, los especialistas coinciden en que la inteligencia artificial está lejos de reemplazar el conocimiento y la experiencia de los profesionales del sector. Aspectos como la negociación con proveedores, la evaluación de riesgos comerciales, la relación con clientes o la gestión de situaciones excepcionales siguen dependiendo del criterio humano.

"La inteligencia artificial es una herramienta de apoyo muy potente, pero las decisiones siguen estando en manos de las personas. La experiencia, el conocimiento del negocio y la capacidad de interpretar contextos continúan siendo fundamentales", señala Bearwald.

A su juicio, el verdadero desafío para las empresas no es elegir entre tecnología o personas, sino encontrar la mejor forma de combinar ambas capacidades. "Las organizaciones que tendrán mejores resultados serán aquellas capaces de aprovechar la tecnología para potenciar el trabajo de sus equipos. La inteligencia artificial entrega velocidad y capacidad de análisis; las personas aportan criterio, experiencia y visión estratégica", concluye.